Patente, rostro y aforo en una sola puerta: la de una planta, un barrio, un club o un estadio. La cámara reconoce; la persona decide.
Ahí se decide quién entra, y casi nunca queda escrito. Esto es un día en una puerta —la de una planta, un barrio, un club, un estadio— y todo lo que puede saber.
patente · rostro · aforo · revisiónSin tarjetas que se prestan: quien se enroló pasa por el rostro, y el contratista, sólo en su horario y en su zona.
rostro · turnos · contratistas · horario y zonaLa patente dice si tiene turno, cuánto se queda y si está en la lista de exclusión. La playa de camiones lleva su propio aforo.
proveedores · turnos · lista de exclusión · permanenciaEl residente pasa sin frenar de más. La visita ya estaba autorizada por el vecino, con su horario.
residentes · visitas autorizadas · delivery con ventanaCuando hay duda, el guardia confirma; si se equivoca, deshace. Cada confirmación enseña. Y nadie se vincula sin ver su documento.
revisión humana · deshacer · visita no reconocidaEl rostro alcanza. El invitado queda a nombre de quien lo trajo, y la pileta avisa antes de llenarse.
socios · invitados · capacidad por sectorEl público se cuenta, sin nombres. Los acreditados entran por rostro a su zona, y el que no lo está, no pasa.
aforo por sector · acreditados · zonas · salida masivaCada visita cierra con su permanencia. La que no cierra, avisa. Y si algo pasa en la garita, la central recibe el clip.
visitas abiertas · permanencia · pánico · centralEn tu idioma: quién entró, cuándo, con qué patente, con el clip al lado. Sin planillas.
tablero · búsqueda en tu idioma · informesTu puerta sabe.
Todo lo que muestra la película sale de la misma puerta: las cámaras de cada vía, leídas por RIA Dataflow; el carnet en la garita, con Revisión y Deshacer; el aforo en vivo; y el tablero de la dirección, al que se le pregunta en tu idioma.
La patente dice si tiene turno, si está autorizada, si está en la lista de exclusión y cuánto se quedó. Dudosa, nunca «no leída».
Al volante o a pie, contra el padrón de la institución, en menos de dos décimas de segundo. A los demás se los cuenta, sin nombres.
Cuando hay duda, el guardia confirma desde la pantalla o el celular. Cada «sí» enseña; el error se deshace por diez minutos.
Quién está, cuántos por sector contra la capacidad, cuánto se queda cada uno, quién quedó después de hora.
Empleados, residentes, socios, proveedores y visitas, cada uno con su horario, su zona y su ventana. La visita se autoriza desde el celular; la lista de exclusión es de patentes.
El pico del día, las revisiones resueltas, las visitas por hora, y la pregunta en tu idioma contestada con el clip.
Turnos por rostro, contratistas por horario y zona, camiones con turno, la playa con su aforo, y quién quedó después de hora.
Residentes por patente y rostro, visitas autorizadas desde el celular, delivery con ventana, y el guardia que decide la duda.
Socios sin carnet en la mano, invitados a nombre de quien los trae, y la pileta que avisa antes de llenarse.
El público contado por sector en vivo, sin nombres; los acreditados por rostro a su zona; la salida masiva sin saltos.
Donde haya una puerta, un padrón y alguien que decide: la misma herramienta, con las vías que ya existen.
Hinchas que entraron a los estadios argentinos en 2024 sin pasar por el control de identidad.
Auditoría del Ministerio de Seguridad sobre Tribuna Segura · Chequeado, 2026De los responsables de seguridad dice que pasar detrás de otro es su problema de acceso más frecuente. El 39 % todavía anota las visitas en papel.
ASIS International, 2023De los trabajadores por hora marcó la entrada por un compañero en el último año.
EE. UU. · OnTheClock, 2026Más rápido entra quien entra con la cara en los estadios de las Grandes Ligas de béisbol.
MLB Go-Ahead Entry, 2024RIA Checkpoint corre sobre RIA Dataflow, el motor de analítica de video e inferencia de RIA Labs. Las cámaras ven; el motor lee patentes y rostros; la garita decide; la dirección pregunta.
IP, de cualquier marca: una de patentes por vía, una a la altura de la ventanilla para el conductor, una en la vía peatonal. Las que ya hay se aprovechan.
RIA Dataflow lee la patente y el rostro, y busca contra todo el padrón en menos de dos décimas de segundo. Una patente dudosa sigue siendo una patente: nunca «no leída».
El carnet en la pantalla o en el celular del guardia: PASA o REVISAR, Sí o No, y Deshacer por diez minutos. La barrera y el molinete abren solos o decide el guardia: la institución elige.
Aforo, eventos, búsqueda en tu idioma e informes. El padrón se sincroniza cada noche con el sistema de la institución.
Sólo pide una cosa: que bajes la ventanilla.
Todas salen de las mismas cámaras y del mismo motor, así que no hace falta contratarlas juntas: se empieza por la que más falta hace —las patentes, el aforo, la revisión— y las demás se suman sobre lo que ya quedó instalado.
El reconocimiento facial es voluntario: sólo reconoce a las personas que se enrolaron y dieron su consentimiento. A quien no se enroló no le pone nombre ni le guarda la biometría: entra como siempre, y cada caso dudoso lo decide una persona. El «no» de cada uno gana siempre, y revocar borra su biometría. La biometría vive en la base de la institución. El guardia no ve documentos ni biometría: ve el carnet. Los menores no se enrolan.
Contanos cuántas vías tiene, cuánta gente pasa por día, qué cámaras hay y qué padrón existe. Te mostramos por dónde empezar.